Para Ricardo Alfonsín, “la UCR tiene miedo a la muerte”

El dirigente radical Ricardo Alfonsín habló sobre el futuro del centenario partido tras la derrota de Juntos por el Cambio en las elecciones, aseguró que la UCR “tiene miedo a la muerte” e indicó que va a trabajar para demostrar “que hay una vida mucho mejor” más allá de la alianza del actual Gobierno.

“El partido tendrá que decir si va a defender las ideas del PRO o las de la UCR, que no son iguales. Yo creo que no lo hacen porque tienen tanatofobia: miedo a la muerte, para utilizar una metáfora un poco trágica. Creen que no hay vida después de Cambiemos”, lanzó Alfonsín sobre el rol de oposición en la nueva gestión.

En diálogo con Radio Ciudad, el dirigente expresó: “Para poder encarar una oposición seria hacia adelante habrá que discutir si vamos a defender las ideas radicales o si vamos a seguir defendiendo las ideas del PRO”.

Sobre la reciente reunión con Alberto Fernández, Alfonsín negó haber hablado sobre algún cargo y destacó la relación de “afecto recíproco” con el presidente electo, y aseguró que va a colaborar en la gestión.

“Con Alberto no hablamos nada de cargos. Hablamos de la “Luna de Miel”. Le dije “va a ser corta seguro la tuya, ojalá dure todo lo que pueda durar y ojalá se puedan solucionar los problemas”. Ahora, cuando se acabe la “Luna de Miel”, ahí sí yo voy a colaborar desde donde sea si la cosa se pone complicada”, agregó.

“La última vez que nos habíamos visto era antes de que él fuera candidato. Y nos habíamos visto en varias ocasiones cuando él estaba en el llano. Yo iba con alguna intriga de si será el mismo Alberto que conocí en el llano o si el Alberto presidente será otro”, dijo y añadió: “Fue un reencuentro muy grato porque vi al mismo Alberto”.

Por último, reveló: “Lo primero que le dije es que comprendía la situación muy difícil que hay que enfrentar. Él me decía que era necesario producir un cambio importante en la cultura política argentina, iniciar una era en la que la colaboración y la cooperación estén por encima de la confrontación, del agravio.

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