Escuelas: rechazo de intendentes PRO a Kicillof y grieta con los radicales

Líderes de los amarillos se negaron a firmar un convenio para refaccionar edificios. Sus pares de la UCR adhirieron. Diferentes posturas frente al oficialismo en medio de la definición de liderazgos.

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, lanzó este lunes el plan “Escuelas a la obra”. Se trata de un convenio entre la Provincia y los municipios mediante el cual la primera transfiere fondos para obras de infraestructura de carácter urgente en establecimientos escolares. El evento mostró un escenario de diferencias en una oposición que se reacomoda y define liderazgos: algunos intendentes del PRO que asistieron al acto se negaron a firmar el convenio, mientras que los intendentes de la UCR adhirieron en su totalidad al plan, a excepción de Gustavo Posse (San Isidro) y Franco Flexas (General Viamonte). Los mandatarios amarillos argumentan que la Provincia deslinda demasiadas responsabilidades a los municipios.

Los intendentes del PRO Jorge Macri (Vicente López) y Julio Garro (La Plata) viajaron hasta el acto, que se hizo en Merlo, pero no firmaron. Tampoco lo hizo el intendente de Campana, Sebastián Abella, y otros alcaldes PRO. En el entorno de los jefes comunales –que, al menos por el momento, no adhirieron– explicaron que, si bien “es importante apoyar institucionalmente un programa de gobierno”, en este caso “se invierten los roles de las responsabilidades” sobre las obras que se llevarán a cabo.

Ponen la lupa en la cláusula número 12 del convenio. Allí, se explicita que la Dirección de Cultura y Educación (DGCE) “no asumirá ningún tipo de responsabilidad frente al municipio y/o terceros por los daños y perjuicios que pudieren generar la realización de las obras de infraestructura autorizadas y ejecutadas por el municipios”. También se explicita que la Dirección General de Cultura y Educación (DGCE) que comanda Agustina Vila “no asumirá responsabilidad directa o subsidiaria derivada de la relación laboral de las personas designadas o contratadas por el municipio para la realización de las obras, ni por obligaciones derivadas del régimen de seguridad social ni obligación alguna de cualquier especie, sea contractual o extracontractual, que pueda generarse por el cumplimiento de las prestaciones que surgieren del presente convenio”.

Fuentes del PRO consultadas por este medio agregaron que “lo que busca el gobierno bonaerense es pasar la responsabilidad del cuidado de los edificios provinciales a la esfera municipal, cuando por misión y función eso depende del consejo escolar y de la DGCE”.

“Es más o menos similar a cómo veníamos trabajando. Lo único nuevo es que van a ser las cooperativas quienes se encarguen de las obras”, refutó, ante la consulta de Letra P, un intendente radical del interior que sí adhirió al plan. El mismo intendente consideró que la decisión de los intendentes del PRO “es más que nada una postura política: un poco para llamar la atención. Nosotros, los intendentes radicales, lo consensuamos”.

Otro jefe comunal del partido centenario agumentó además que como todavía no saben cómo será el presupuesto 2020 y con qué partidas contarán, con la firma se aseguran que recibirán fondos para obras.

Las diferentes posturas frente al gobierno que encabeza Kicillof espejan lo que sucede al interior de Juntos por el Cambio en territorio bonaerense, en momentos en que se discute quiénes son los interlocutores válidos para negociar con el oficialismo y si habrá un liderazgo único en la alianza opositora que, pese a los matices de los intendentes, se mantiene amalgamada en la Legislatura provincial, con el objetivo de no perder el poder de fuego que, por caso, demostró ante el Frente de Todos en votaciones como la Ley Impositiva Fiscal 2020 y las declaraciones de emergencia.

Con los referentes PRO en primera fila del acto, Kicillof no desaprovechó la oportunidad para golpear: “Que nunca más se pueda decir que la escuela pública es un lugar donde se cae”, disparó en alusión a la exgobernadora María Eugenia Vidal y su frase sobre quiénes pueden acceder a la educación pública.

El Gobierno informó que los trabajos de “Escuelas a la obra” apuntan a una “planificación integral y participativa para la reconstrucción de techos, sanitarios, instalaciones eléctricas, de gas y agua potable, como también trabajos de pintura y reparaciones estructurales. Las tareas tendrán una inversión inicial de 800 millones de pesos, que surgen de fondos provinciales y del Fondo Educativo”.

Además, la primera etapa de la iniciativa, que ya comenzó a ser implementada con la realización de las tareas más urgentes de cara al inicio del ciclo lectivo, incluye la ejecución de más de 800 obras “que mejorarán las escuelas de más de 275 mil niños, niñas y jóvenes y 21 mil docentes y auxiliares. Además, se contempla reactivar progresivamente las más de 240 obras que estaban abandonadas o paralizadas”.

Al acto faltaron algunos intendentes de peso del conurbano como Fernando Espinoza (La Matanza), Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Ariel Sujarcuk (Escobar), Mariano Cascallares (Almirante Brown) o Leonardo Nardini. Varios, según le informaron a este medio, enviaron a los presidentes de los consejos escolares, secretarios o adujeron problemas de agenda con actos superpuestos a la misma hora del que Kicillof encabezó en Merlo.

Comentario